Anonim

Entonces, ¿cómo nos mantenemos fuera del campo minado negativo y nos enfocamos en lo que funciona, en los milagros de todo?

# 1 Ríete con tus alumnos

Nuestra profesión se ha vuelto altamente politizada en estos días, lo que puede ser muy problemático (público versus chárter, ataque de maestros en los medios, destreza retórica basada en estándares, etc.) Se necesita energía y esfuerzo adicionales para evitar que los límites se involucren demasiado en a veces batallas pegajosas.

Entonces, digo, más que nunca, el humor es un elemento crucial que puede mantenernos motivados, agradecidos y positivos.

Está el profesor de ciencias de la escuela secundaria que comienza la clase con bromas cursis sobre ciencias. ("¿Dónde estacionan sus astronautas sus naves espaciales? ¡En los meteoritos de estacionamiento!") Está la maestra de historia mundial de la escuela secundaria que se viste todos los días con un traje de época. Y está la maestra de tercer grado que se ríe junto a sus alumnos cuando surge la oportunidad. Haga tiempo y espacio en su salón de clases para el humor. Cree un rincón de historietas o invite a los alumnos a compartir historias divertidas y chistes que solo tomen uno o dos minutos de clase.

# 2 Quédate con los motivadores

Conoces a estos colegas. Mantenlos cerca. Estos son los maestros que pueden quejarse en ocasiones o hacer una sesión de ventilación de vigésimo segundo, pero luego se vuelven rápidamente a una historia divertida sobre algo que un estudiante les contó o le cuentan sobre una gran estrategia de enseñanza o TEDtalk inspirador que acaban de ver. Quizás esta persona eres tú? Si es así, sigue difundiendo la esperanza y lo positivo, y asume el objetivo de motivar a un colega que has observado en una rutina.

# 3 Busca nueva inspiración

¿Cuándo fue la última vez que fuiste y observaste a un colega enseñando? Podemos pasar 15 minutos en el aula de otra persona y recoger una nueva actividad de lectura, un método para agrupar a los estudiantes, el movimiento o el discurso del maestro, o incluso una idea para un plan de unidad completo. ¡No subestimes el poder de abandonar las cuatro paredes de tu aula! ¿Qué tal visitar una clase electiva o un club? Puede ingresar a la sala como observador, asesor del día o como participante. Ve a ver la clase de arte o el club de computadoras a la hora del almuerzo. Ponernos en el asiento del alumno puede sorprendernos, sirviendo de inspiración de formas que no esperábamos.

# 4. Buscar la luz

"La gratitud puede transformar los días comunes en acción de gracias, convertir los trabajos de rutina en alegría y convertir las oportunidades ordinarias en bendiciones". - William Arthur Ward

Esta noble profesión está llena de sorpresas. Se agradecido por los grandes y no tan grandes momentos. A veces, una sonrisa de un estudiante tímido u observar a un niño escribir ardientemente un párrafo despertará y calentará su corazón.