Anonim

La pena es universal. Es en el aula de jardín de infantes cuando muere una mascota de la clase, el sexto grado que lee Un puente hacia Terabithia y el seminario de historia de la universidad en el que estudiantes y maestros analizan textos del Holocausto. La investigación sugiere que siete de cada 10 maestros tienen un estudiante en su salón de clases que está desconsolado o en duelo activo, y los maestros también tienen sus propias pérdidas, sin embargo, la mortalidad a menudo se deja fuera de los discursos que rodean el aprendizaje social y emocional y la capacitación de maestros. Como consecuencia, puede ser desalentador discutir el tema con los estudiantes.

Sin embargo, con las herramientas adecuadas, los maestros pueden participar en debates sobre el amor y la pérdida de manera que catalicen un aprendizaje poderoso. Aunque no es la responsabilidad formal de los maestros abordar estas materias en sus aulas o brindar apoyo emocional a los estudiantes que sufren, las siguientes sugerencias y recursos pueden facilitar el camino para los educadores que elijan hacerlo.

Di algo

El silencio genera aislamiento. El Dr. David Schonfeld, fundador del Centro Nacional de Crisis y Duelo Escolar, señala que "no decir nada dice mucho, y ese es un mensaje que nunca deberíamos dejar a un niño". Con ese fin, cuando los maestros consideran cómo abordar a los estudiantes en duelo -O el tema de la mortalidad - en sus aulas, el primer paso es abordar el tema de una manera compasiva y consciente, abriendo oportunidades para el diálogo en caso de que los estudiantes deseen aprovecharlos.

Debido a que el dolor puede ser un tema aterrador, puede ser intimidante encontrar las palabras de apoyo adecuadas para compartir con aquellos que están luchando. En el aula, es útil e importante recordar que guiar a los estudiantes a través del duelo no depende tanto de lo que decimos como de nuestra voluntad de validar y valorar lo que nuestros estudiantes tienen que decir. Recibir sus historias y hacerles saber que las escuchamos y que estamos allí para ellas es fundamental para la construcción de relaciones. Y las relaciones, independientemente de si comprenden discusiones explícitas sobre el dolor, son fundamentales para que los estudiantes se sientan seguros, bienvenidos y apoyados.

El investigador y narrador de cuentos Brené Brown escribe en Braving the Wilderness : "A veces, lo más peligroso para los niños es el silencio que les permite construir sus propias historias, historias que casi siempre los consideran solos e indignos de amor y pertenencia".

Brown agrega: "Nuestra incomodidad [al apoyar a las personas en duelo] se manifiesta de manera que puede dañar a las personas y reforzar su propio aislamiento", lo que señala la importancia de invitar a los estudiantes en duelo a compartir sus experiencias. Juntos, los estudiantes y los maestros pueden controlar la incomodidad, canalizarla y utilizarla como palanca para el crecimiento.

Respeto a la individualidad

Es imperativo tener en cuenta que debemos encontrarnos con los estudiantes en duelo donde están. Muchos estudiantes que experimentan dolor no están listos para discutir sus desafíos, y obligarlos a hacerlo puede perpetuar su trauma.

Aunque pueda sonar contradictorio, ofrecer a los estudiantes proximidad y espacio les permite la autonomía y la comunidad que necesitan cuando procesan emociones difíciles. Lo que funciona para un estudiante puede no funcionar para otro, y las estrategias de apoyo que hacen clic para un estudiante pueden cambiar a medida que ese estudiante gana distancia de su pérdida.

Como educadores, podemos decir algo comenzando poco a poco: reconociendo el dolor, pero también conectando con los estudiantes más allá del dolor: hablando con ellos sobre deportes, complementando su ética de trabajo, recomendando libros favoritos. Nuestra presencia constante e intencional en sus vidas cultivará confianza, ya sea que conduzca o no a su narración.

Conectar estudiantes con compañeros

La Coalición para apoyar a los estudiantes afligidos enfatiza la importancia de conectar a los estudiantes desconsolados con sus compañeros. Si bien es importante que los estudiantes tengan un círculo de adultos afectuosos con quienes se sienten apoyados, es igualmente importante para ellos sentir la normalidad a través de la interacción entre compañeros.

En el aula, conectar a los estudiantes entre sí, en función de un interés similar, un tema de informe de libro similar, una experiencia de vida similar, puede facilitar el apoyo entre pares que impulsa el bienestar psicosocial de todos los estudiantes, especialmente en tiempos de adversidad.

Para evitar la fatiga de la empatía, los educadores deben recordar que también necesitan un equipo de compañeros. Llegar a los colegas y ayudar a los profesionales cuando trabajan con un estudiante que está de duelo es una señal y una fuente de fortaleza, un acto que establece un apoyo secundario que finalmente beneficiará a los estudiantes.

Enfatizar el crecimiento