Anonim

Después de escribir "Cómo divorciarse de su distrito", recibí docenas de correos electrónicos de educadores pidiendo consejos sobre si deberían renunciar a su trabajo. Describieron estar en situaciones similares a la que yo estaba y compartieron sueños y ambiciones.

Algunas personas pueden sentir que renunciar a un trabajo no es una opción, y para algunos, puede que no lo sea. Sin embargo, muchos de nosotros estamos en situaciones en las que podríamos hacer un gran cambio, como renunciar a un trabajo y encontrar uno diferente que podría ser mejor para nosotros y para nuestras familias, y tal vez para las comunidades a las que queremos servir.

He entrenado y asesorado a muchos educadores sobre esta decisión y he identificado cinco actividades que pueden ayudarlo a obtener claridad sobre si debe o no dejar su trabajo. Estas actividades se realizan mejor en la secuencia descrita aquí.

1. Mapa de su viaje de la vida

Comience reflexionando sobre dónde se encuentra ahora, personal y profesionalmente, dibujando un mapa del viaje de su vida. Dibuje una línea a lo largo de la cual coloque indicadores para grandes cambios o transiciones, observe los puntos destacados y los puntos bajos, use símbolos y palabras para agregar textura y significado a su mapa.

Cuando realicé esta actividad, noté que uno de mis puntos culminantes personales, cuando nació mi hijo, también se correlacionaba con una fase en la que me sentía más desafiado como maestro. Aunque sabía que el nacimiento de mi hijo fue estresante para mi vida laboral, crear mi mapa me ayudó a ver la estrecha conexión entre mi disminución de la eficacia y la alegría como maestra.

A veces, el deseo de renunciar a un trabajo tiene que ver con este contexto de dónde estamos en nuestra vida. ¿Es el trabajo en sí mismo que quieres dejar? ¿O están sucediendo otras cosas que son útiles para reconocer que están impactando sus sentimientos sobre su trabajo?

2. Identifica tus sentimientos

Tómese el tiempo para identificar y nombrar los sentimientos que tiene sobre el trabajo que está considerando dejar. Esta es una oportunidad para distinguir entre la posición en la que se encuentra y el contexto organizacional más amplio.

Puede, por ejemplo, reconocer que en su papel de maestro de aula se siente frustrado, ineficaz o aburrido, pero que está inspirado por lo que sucede en el departamento de currículo en las oficinas centrales de su distrito. Puedes darte cuenta de que estás cansado de trabajar con alumnos de sexto grado y que puedes sentirte lleno de energía al enseñar la escuela secundaria. O puede ver que su agotamiento en su posición está relacionado con la fatiga que siente en torno a los cambios constantes a nivel de distrito.

Después de mapear tus sentimientos sobre tu posición, también identifica cómo quieres sensación. ¿Qué emoción anhelas más en tu vida laboral? Contempla las emociones centrales, como la ira o el amor, y utiliza este útil cuadro de palabras emocionales más matizadas para las emociones centrales para ayudarte a encontrar un lenguaje más preciso que describa exactamente cómo te sientes y cómo quieres sentirte.

3. Conócete a ti mismo, incluso mejor

Considere el uso de herramientas reflexivas para proporcionar más información sobre quién es usted. Dos de mis favoritos son el Indicador de tipo Myers-Briggs (MBTI) y el StrengthFinder de Gallup. Comience con este cuestionario MBTI gratuito en línea. Myers-Briggs lo ayuda a comprender su personalidad y puede proporcionarle claridad sobre por qué podría no sentir que la posición en la que se encuentra es una buena opción para usted. StrengthFinder no es gratuito (cuesta alrededor de 20 dólares), pero he encontrado que es invaluable para ayudar a las personas a ver cómo se utilizan sus fortalezas en su trabajo actual y ayudarlos a pensar en otras posiciones que les permitan actuar más sobre sus fortalezas.

4. Escucha a tu cuerpo

Nuestros cuerpos son muy honestos con nosotros. A veces nos dicen alto y claro cuando necesitamos hacer un cambio en nuestras vidas. Los altos niveles de estrés hacen que nuestros cuerpos trabajen más duro; nuestro sistema inmunitario se debilita y nos enfermamos.

Si te encuentras enfermo con frecuencia y sospechas que hay una conexión con la posición o el contexto en el que te encuentras, es posible que solo necesites escuchar lo que te dice tu cuerpo. Tal vez no necesite renunciar a su trabajo, tal vez necesite adquirir algunos mecanismos de afrontamiento adicionales para controlar el estrés. Pero su cuerpo puede estar tratando de decirle que necesita hacer un gran cambio. Escucha a tu cuerpo.

5. Escriba su carta de renuncia

Finalmente, escriba su carta de renuncia. Explica por qué te vas. Léelo en voz alta para ti mismo. ¿Qué se siente al leer tu carta? Imagine a la otra persona (su director o supervisor) leyendo su carta. Imagina su reacción. ¿Qué se sentiría al entregarlo?