Anonim

Los enfoques actuales para evaluar la efectividad del maestro no están funcionando. Los instrumentos utilizados para la observación son demasiado complicados, y la capacitación de los observadores suele ser inadecuada. Además, los desafíos asociados con el uso de los datos de rendimiento de los estudiantes y la naturaleza política en la que se ordenaron estos procesos en primer lugar, hacen que este sea un problema muy difícil de abordar. De hecho, un informe reciente de Brookings Institution sugiere que "las observaciones de los maestros han sido una pérdida de tiempo y dinero".

Pero los sistemas de evaluación son fundamentales para garantizar una enseñanza de calidad. Un sistema de evaluación significativo beneficia tanto a maestros como a estudiantes. ¿Cómo podríamos aprovechar la evaluación para crear sistemas de apoyo que no solo ayuden a los maestros a reflexionar y mejorar su práctica, sino que también garanticen que todos los estudiantes abandonen nuestras escuelas con el conocimiento y las habilidades que necesitan para vivir la vida que merecen?

Investigaciones recientes indican que el entrenamiento educativo es la estrategia más efectiva para mejorar la práctica educativa. ¿Y el ciclo de evaluación no es realmente solo un ciclo de entrenamiento formal? ¿Si no, porque no? Para citar al ex Secretario de Educación de los Estados Unidos, John King, "Si la evaluación de los maestros se siente como un sistema 'gotcha', no funcionará".

Aquí hay cinco enfoques específicos para rediseñar sistemas de evaluación significativos para mejorar la práctica de los maestros.

1. Agilice e implemente herramientas de manera flexible. Las rúbricas de evaluación actuales son simplemente demasiado grandes: los observadores no pueden proporcionar retroalimentación significativa a los docentes sobre docenas de indicadores basados ​​en unas pocas observaciones de 30 a 60 minutos. Las herramientas optimizadas como la Núcleo de enseñanza central de TNTP y el Marco básico de Insight del Grupo de educación Insight pueden concentrarse en un conjunto estrecho y prioritario de expectativas de instrucción para enfocar de manera más efectiva el proceso de observación.

2. Diseñar sistemas como un proceso formativo de retroalimentación. Pasar de "gotcha", un proceso impulsado por el cumplimiento con un puntaje único al final del año, a un proceso orientado al crecimiento requiere una retroalimentación más formativa y continua de quienes tienen la tarea de evaluar a los maestros.

Por ejemplo, además de ser observados por los administradores, los maestros de las Escuelas Públicas de Denver ahora también son observados por sus compañeros y líderes docentes, lo que permite observaciones y conversaciones de comentarios más frecuentes. Los maestros han reaccionado positivamente a estos cambios: aprecian el nuevo enfoque en su crecimiento continuo en lugar de un puntaje de observación. La retroalimentación significativa puede ayudarlos a mejorar continuamente su práctica, un objetivo al que deben aspirar todos los sistemas de evaluación.

3. Apoyar a los evaluadores para que sean entrenadores. Es posible que los evaluadores no tengan las habilidades necesarias para brindar capacitación, por lo que se necesitarán oportunidades de aprendizaje profesional que enfaticen la capacitación y el apoyo efectivos. Afortunadamente, hay muchos enfoques que pueden funcionar aquí: ejercicios de observación de video, recorridos en el aula y práctica deliberada con conversaciones de coaching efectivas se pueden implementar con cierta frecuencia. Asimismo, los entrenadores instructivos deben incluirse como parte del proceso de evaluación. Después de todo, es probable que estén recolectando la mayor cantidad de datos sobre la práctica educativa de los educadores que apoyan.

4. Involucre a más personas. Los sistemas de evaluación nunca funcionarán si continuamos confiando en un solo administrador escolar (o un pequeño equipo administrativo) para evaluar a todos los maestros. Además de los entrenadores de instrucción, como se mencionó anteriormente, los compañeros pueden ofrecer información valiosa para ayudar a los maestros a mejorar su práctica. Los maestros han mostrado un mayor crecimiento y, en general, están más contentos con los procesos de evaluación, cuando participan tanto en dar como en recibir comentarios.

Esto se puede hacer informalmente con algunos colegas que también están interesados ​​en profundizar su propia práctica o más formalmente como parte del ciclo de entrenamiento. Involucrar a otros en el proceso aumentará la frecuencia y la amplitud de las conversaciones de retroalimentación, reducirá las ineficiencias de depender de un solo observador y creará oportunidades para conversaciones formativas más frecuentes sobre la práctica en el aula.

5. Use herramientas de video para permitir que los educadores se concentren en conversaciones de retroalimentación significativas. La mayor queja que escucho de los administradores en el campo es que los sistemas de evaluación robustos toman demasiado tiempo. El video puede ayudar a los educadores a agilizar el proceso: los maestros pueden grabarse a sí mismos y enviar videos para que los evaluadores y / o compañeros los vean más tarde para observación y entrenamiento.

Además, las plataformas tecnológicas brindan la oportunidad de gestionar de manera efectiva los procesos de coaching y evaluación, al tiempo que recopilan datos para proporcionar apoyo específico y aprendizaje profesional.