Anonim

En los últimos años, he notado un aumento en el estrés, la ansiedad y la depresión en los estudiantes de secundaria. Las causas varían desde una presión intensa para desempeñarse académicamente hasta las expectativas de las redes sociales y la influencia en los problemas ambientales y del hogar. El hilo común, sin importar la causa, es la incapacidad de los estudiantes para lidiar con los estresores que experimentan.

Como educador, mi objetivo es ayudar a los estudiantes a desarrollar la resiliencia y la autoconciencia que necesitan para tener éxito en la vida. Después de años de trabajar con estudiantes con trastornos emocionales, he desarrollado actividades de autoconciencia y habilidades de afrontamiento que ayudan a todos los estudiantes a identificar sentimientos y estresores, al tiempo que les proporciono una forma de descubrir habilidades de afrontamiento positivas y autorreguladoras.

Un proceso de 4 pasos para construir resiliencia

Paso 1: Enseñe a los alumnos a identificar sus factores estresantes. Es importante que los estudiantes aprendan a identificar cómo se sienten y por qué se sienten así. Hago que cada alumno identifique las cosas que los estresan, molestan y entristecen usando una hoja de trabajo que he desarrollado.

Luego, los estudiantes comparten verbalmente los factores estresantes entre ellos para comenzar a construir una comunidad de confianza donde se sientan seguros y oídos. A menudo comparto mis propios factores estresantes con los estudiantes para establecer el tono de la actividad como uno que sea inclusivo y libre de juicio.

Paso 2: Identifique lo que los estudiantes normalmente hacen cuando se les presenta estresores. Durante este paso, les digo a los estudiantes que escriban su reacción instintiva e inicial a cada factor estresante sin detenerse a pensar si es bueno o malo, o si rompe algún tipo de regla escolar o social. Una vez más, tengo una hoja de trabajo para que la usen.

Se necesita honestidad total durante este paso para que cada estudiante comience a desarrollar la autoconciencia. Nuevamente, comparto mi reacción instintiva a un estresante como ejemplo.

Luego, los estudiantes usan una tercera hoja de trabajo para calificar sus reacciones en una escala Likert, donde 1 = peor reacción y 5 = mejor reacción. Defino y analizo cada punto de Likert con mis alumnos para que tengan una idea clara de cómo calificar sus reacciones.

Cada estudiante comparte una de sus calificaciones de Likert con sus compañeros, junto con una explicación de su calificación. El uso de la escala Likert enseña a los estudiantes a mirar y evaluar objetivamente sus acciones.

Paso 3: Lluvia de ideas sobre formas alternativas de responder a los estresores. Durante este paso, presento la idea de las habilidades de afrontamiento: esfuerzos conscientes para minimizar el estrés o el conflicto de una manera positiva y constructiva. Una vez que los estudiantes identifican sus sentimientos y factores estresantes, es importante que aprendan a canalizar sus emociones.

Una vez trabajé con una estudiante con trastornos emocionales que tenía la tendencia de salir corriendo de la clase y esconderse en la escuela cada vez que estaba enojada o frustrada. Desarrollamos un protocolo de habilidad de afrontamiento donde tenía que decirme cómo se sentía ("Estoy realmente enojada porque …"), y luego tuvo que preguntarme si podía salir del salón de clases durante cinco minutos para recuperarse. A finales de año, no necesitaba salir porque la práctica habitual de identificar sus sentimientos y utilizar una estrategia constructiva de afrontamiento le permitía regular mejor sus reacciones emocionales.

No todas las habilidades de afrontamiento tienen que ser tan estructuradas o prescriptivas. Tenía otro estudiante que solía correr como una salida para los sentimientos negativos. Cada vez que se sentía enojado o molesto en casa, salía a correr y regresaba, en palabras de su madre, "como un hombre nuevo".

Es importante asegurarse de que cada alumno comprenda qué son las habilidades de afrontamiento, así como la idea de que las estrategias son únicas e individualizadas. Luego, los estudiantes compilan una lista de cinco estrategias de afrontamiento que podrían funcionar para ellos, y hago que la clase haga un póster de habilidades de afrontamiento que puse en la pared. Tener una lista enorme de varias estrategias de afrontamiento es un gran recordatorio visual de las reacciones positivas a los factores estresantes y les da a los estudiantes ideas en las que quizás no hayan pensado por sí mismos.

Luego, los estudiantes revisan su reacción original a un factor estresante y usan la hoja de trabajo final para reemplazarla con una habilidad de afrontamiento más positiva. Este paso es muy poderoso porque muestra a los estudiantes cómo hacerse cargo de sus reacciones en lugar de ser controlados por las situaciones y sus emociones. Están facultados para asumir la responsabilidad de sus acciones y practicar habilidades de autorregulación en lugar de culpar a factores externos. Los estudiantes discuten por qué esta nueva forma de afrontar es más beneficiosa que su respuesta anterior y cómo podría cambiar el resultado de una situación.

Paso 4: Aplicación práctica y mantenimiento de habilidades de afrontamiento. Dedico tiempo a cada período de clase para un ejercicio que llamo la corrección de 5 minutos. Durante cinco minutos, los estudiantes pueden compartir cómo han usado sus habilidades de afrontamiento en situaciones de la vida real. Pueden pedir retroalimentación y consejos de sus compañeros o proporcionar sugerencias a quienes tienen dificultades. Lo más importante es que la comunidad se fortalece con estos controles diarios. La asignación de cinco minutos no interfiere con mis lecciones académicas, y el beneficio para los estudiantes es significativo e impactante.